Salió en el Excelsior un artículo interesante sobre la vida diaria de un emo.

Leyéndolo detenidamente, es fácil ver que un emo es como un adolescente cualquiera: quiere estar con sus amigos,ser aceptado por un grupo y divertirse, algo que cualquier chavo de esa edad desea, la única diferencia es la ropa que usa. 

De verdad que se ha satanizado demasiado a los pobres emos, podrán ser superficiales y todo lo que quieran, pero no me van a decir que los otros adolescentes son muy profundos. A esa edad, por lo general todos hacen tonterías. =P

Todo el día me la pasé escuchando la programación de Reactor FM en su especial dedicado al respeto entre las diferentes tribus urbanas.

Lo que más me gustó fue que participaron conductores que generalmente están en la noche y tienen programas dedicados al metal, a la cultura obscura y al rock, así que manejan bien el tema de la ideología y posición de los seguidores de esos géneros frente a otros movimientos.

En general las conclusiones fueron las siguientes.

- Todos los géneros tienen influencias de uno u otro lado, ninguno surgió de la nada así puro y sin copiarle algo a alguien.

- Acusan a los emos de ser consumistas, pero todos lo somos, en mayor o menor medida, de una u otra cosa.

- Si bien hay emos que nada más lo hacen porque les gusta el aspecto estético de la tribu, tienen absolutamente todo el derecho a hacerlo, no tiene que haber a fuerzas una ideología detrás de una moda.

- Hay un caso de homofobia escondida bajo el odio a los emos ya que una de las razones por las que no los quieren es que “parecen maricas”.  El aspecto andrógino de los niños emo despierta el miedo a la homosexualidad en más de un machín mexicano.

-  Los ataques a los emos han contribuído a perpetuar el estereotipo de que los jóvenes son violentos y agresivos. Esto podría llevar a que se cierren espacios que ocupan esas tribus por miedo a que haya grescas. Lo mismo va para los conciertos.

- Por lo anterior, los ataques a los emos dañan a toda la juventud en general, que ahora además se encuentra dividida y no presenta un frente común para protestar contra lo que no les parece del status quo.  Porque a fin de cuentas, las tribus urbanas se formanaron debido a que están inconformes con los preceptos de la sociedad en la que viven.

- Grupos políticos y religiosos podrían aprovecharse de esta situación al acercarse al grupo perseguido, los emos, para ofrecerles protección si se afilian a ellos. 

Dijeron más cosas interesantes, pero ésto es de lo que me acuerdo. Lo que sí se la pasaron recalcando que las personas están en su derecho a odiar la música emo y a la tribu, no tienen por qué gustarles, pero deben respetarlos porque es un derecho básico del individuo: que le respeten su derecho a expresarse.