El detective inglés más famoso del mundo vuelve a las andadas, en esta ocasión para enfrentarse a una mente tan poderosa como la suya: el malvado profesor Moriarty.
La primera película me gustó mucho en cuestiones de historia, ambientación y la deliciosa relación entre Holmes y Watson. Teniendo esto como antecedente, no podía dejar de ver en el cine esta segunda parte.
Aún así, sigo prefiriendo la primera. Tal vez porque todo era más sutil en el sentido de que se enfocaron en el trabajo detectivesco minucioso, con algo de fanservice por aquí y por allá. En A Game of Shadows todo fue a lo grande: explosiones, sets, teh gay, pero a una velocidad trepidante que no permitió asimilar lo que ocurría. Al menos desde mi punto de vista todo fue: corre, corre y corre más.
De cualquier modo es una película muy bien hecha, los paisajes son preciosos, además de que sigue la gran química entre RDJ y Jude Law. Se las recomiendo si quieren pasar un buen rato lleno de acción en un ambiente victoriano.