Salió en el Excelsior un artículo interesante sobre la vida diaria de un emo.
Leyéndolo detenidamente, es fácil ver que un emo es como un adolescente cualquiera: quiere estar con sus amigos,ser aceptado por un grupo y divertirse, algo que cualquier chavo de esa edad desea, la única diferencia es la ropa que usa.
De verdad que se ha satanizado demasiado a los pobres emos, podrán ser superficiales y todo lo que quieran, pero no me van a decir que los otros adolescentes son muy profundos. A esa edad, por lo general todos hacen tonterías. =P
