
Después de casi cuatro años desde Volta, Björk regresa a los escenarios con un nuevo disco: Biophilia.
Como su nombre lo indica, este nuevo material tiene como tema principal el amor a la vida, en el sentido de la naturaleza que nos rodea.
Inspirada en el universo entero, Björk le canta a diferentes elementos que lo conforman: la materia oscura, los rayos, las placas tectónicas y hasta los virus tienen un espacio en su más reciente material discográfico.
Lo más interesante del proyecto de Biophilia, es que no se compone únicamente de CD, viene acompañado de aplicaciones para iPad que invitan a jugar y modificar las canciones, también Björk comisionó la creación de nuevos instrumentos, como el Gameleste, que es una mezcla de Gamelan y Celeste.
Para muchas personas estas múltiples dimensiones de Biophilia se les hacen confusas y hasta inútiles, pero es precisamente porque no comprenden su magnitud, el cuidado y simbolismo que tiene cada parte. En lo personal me fascina precisamente ese aspecto del proyecto, que no se limita a las letras y la melodía, sino que incorpora todas las partes para crear un paisaje sonoro más grande y polifacético.
En resumen, si quieren un disco para cantar y bailar, Biophilia no es para ustedes. No es un material pop fácilmente digerible y desechable, sino todo lo contrario. Toma tiempo resolver las diferentes capas que lo conforma, lo cuál lo hace mucho más rico y diverso. Además, claro está, que si no les gusta el estilo de cantar de Björk, no tienen nada qué hacer aquí. =P

La revista Marvin de octubre dedicada a Björk y el disco en edición de lujo, que contiene tres canciones más.
Todas las canciones de Biophilia me gustaron en mayor o menor medida. Es un gran cambio en comparación de Volta, donde sentí que las canciones estaban desperdigadas y no tenían un elemento rector como Médulla. Desde Vespertine, este es el disco que más me ha gustado.
He aquí un breve comentario de cada canción:
1.- Moon. Lenta y preciosa, las capas de coros la hacen sonar celestial. Según leí en algún lado, el ritmo está hecho de acuerdo a las fases de la luna.
2.- Thunderbolt. Poderosa y electrizante como su nombre. Me gusta más la versión en vivo porque la bobina de Tesla suena más eléctrica y chispeante. Esta es de mis favoritas del disco, adoro el coro.
3.- Crystalline. El primer sencillo del disco. Es de las canciones más movidas, sobre todo por el final con los beats a todo lo que dan. Me gustó el sonido del Gameleste, me recordó un poco a las cajas de música de Vespertine.
4.- Cosmogony. Un himno al universo que repasa diferentes mitos de la creación. Suena muy majestuosa con los instrumentos de viento.
5.- Dark Matter. Misteriosa como la materia oscura. Cantada en lenguaje björkiano, que no estoy segura si es islandés o glosolalia. =P
6.-Hollow. En el mismo tenor oscuro que la canción anterior.
7.- Virus. Espeluznantemente tierna. La melodía es muy dulce, pero qué miedo la letra desde el punto de vista de un virus que quiere infectar una célula.
8.- Sacrifice. Siento que siento que es de las más “normales”. Suena lindo el “Sharpsicord” (no sé cuál sería la traducción correcta de este instrumento inventado). =P
9.- Mutual Core. Con partes lentas y partes rápidas explosivas, le queda perfectamente a las placas tectónicas.
10.- Solstice. Es de las más tranquilas, y tal vez hasta un poco aburrida, ya que no tiene más acompañamiento que el arpa de péndulo.
En conclusión, estoy sumamente contenta y complacida con este nuevo material de Björk.
Mi única queja es que las aplicaciones son sólo para iPad y iPhone, lo que nos deja a muchos de sus fans fuera de disfrutar completa la experiencia de Biophilia. Ojalá que luego salgan para Android, o PC.